Las virtudes nos liberan y nos disponen a la felicidad.

Lunes 25 de septiembre de 2006, por Carlos A Román Román

Virtud, es aquella fuerza interior que me permite como ser humano tomar las decisiones correctas en las situaciones más adversas para tornarlas a mi favor.

Por Carlos Román
Comunidad para el Desarrollo Humano de Puerto Rico

El ser humano a lo largo de su historia se ha preocupado más por guardar su imagen, basado en las apariencias, que por su forma verdadera de ser y por la verdad de sí mismo. Nuestra sociedad actual esta falta de valores. El ser humano se ha devalorizado totalmente y esto se ha reflejado en la sociedad misma. Son esos valores los que nos hacen humanistas. La pérdida de dichos valores conlleva la deshumanización del ser humano y de la sociedad misma.

En general a las personas les resulta más fácil reconocer sus defectos que sus virtudes. Eso es porque desde muy pequeños hemos estado acostumbrados a recibir críticas de los padres, amigos o profesores y muy pocas veces a recibir el reconocimiento de aquello que hacemos bien o de nuestras cualidades positivas. Se resalta siempre lo negativo como lo más importante. Basta ver la TV para observar que mucho de sus programas están hechos bajo una óptica negativa (noticieros, programas cómicos con burlas degradatorias, etc.) Por otro lado, nuestra propia educación se basa en un criterio correctivo, siempre se destaca lo que hacemos mal y lo que debemos corregir.

Hoy se ha agudizado aún más esa situación con la implantación de un modelo económico para el cual los seres humanos somos descartables, valemos en tanto tengamos dinero y seamos consumidores, así muchos nos sentimos más pequeños, insignificantes e impotentes. Naturalmente esta situación genera mucho sufrimiento y violencia en las relaciones. Por tanto, debemos rebelarnos a esta autoimagen que nos imponen pues no somos una cosa sin sentimientos, somos seres humanos.

Virtud, es aquella fuerza interior que me permite como ser humano tomar las decisiones correctas en las situaciones más adversas para tornarlas a mi favor, el virtuoso es el que está en camino de ser sabio porque sabe cómo obtener sus metas sin pisar las de otros, porque pone a los demás de su lado y los lleva a alcanzar una meta común que al final es su propia meta, es el que sabe remar con la corriente, la virtud es una de las herramientas más importantes para el éxito y para morir con una sonrisa en la boca.

Una virtud es una cualidad positiva de un ser, persona o cosa, exponiendo mediante calificativos las ventajas de dicho ente.

Las virtudes es esa cualidad excelente o disposición habitual que me lleva a obrar bien en sentido moral. El ser humano no nace con estas cualidades sino que las aprende a lo largo de toda su vida hasta su misma muerte. Pero tomando como base la definición dada anteriormente, suponemos que este aprendizaje esta basado en hacer lo que entiendo es moralmente bueno y saludable para mí. Esta cualidad de la virtud supone un beneficio tanto para mi mismo como para los que me rodean. La práctica continua de las virtudes me hace más humanista y me dispone para la felicidad.

Citando de la revista Escala, Núm. 167 de Junio 2003, “...Confucio se refirió a una virtud esencial que constituía la base de la conciencia del hombre. La llamó ren, que puede traducirse como bondad, amor, humanitarismo, buen juicio o ecuanimidad. El ren se concebía como una fuerza natural que impulsaba a las personas a buscar su desarrollo y el aprovechamiento de su propia vida.”

El obrar bien o el obrar mal generan en el ser humano lo que llamamos hábitos de conducta. A los buenos hábitos les llamamos “virtudes”, y a los malos hábitos les llamamos “vicios”.

¿Ahora bien, cuáles deberían ser mi virtudes más importantes? Las virtudes fundamentales o cardinales del hombre pueden enumerarse como sigue y son el principio y elfundamento de las demás virtudes:

Prudencia: Es aquella virtud que dicta la razón práctica a discernir en todo momento lo que es bueno para mi y a elegir los medios “rectos” para realizarlo. No podemos confundirla con miedo o temor, doblez o simulación. La prudencia es guía de las demás virtudes y ordena su conducta y juicio. Gracias a esta, el ser humano puede aplicar sin dar lugar a accidentes, los principios morales a cada caso en particular. Gracias a la prudencia podemos superar las dudas sobre el bien que debemos hacer y el mal que debemos evitar.

Justicia: Consiste en la constante y firme voluntad de dar a cada quien lo que es debido. Mediante la justicia el ser humano tiende a respetar los derechos de los demás. Esta virtud establece la armonía que debe existir en cada ser humano para promover la igualdad entre sus congeneres y hacer el bien común propiciando la ubicación del ser humano como valor y preocupación central, de tal modo que “nada este por encima del ser humano, ni que un ser humano esté por encima de otro”.

Fortaleza: Nos da la seguridad en los momentos dificiles y la constancia en la busqueda de todo aquello que sea de beneficio para el ser humano. Nos reafirma la resolución de resistir a todo aquello que nos debilita, como el sufrimiento, y de superar todo obstaculo en la vida. Al ejercitarla vencemos todo temor incluso a la muerte. Nos premite hacer frente a la adversidad y a las persecuciones. La fortaleza nos capacita para sacrificarnos y dar hasta la propia vida por una causa justa y noble.

Templanza: Nos ayuda a controlar los placeres y busca el equilibrio en el uso de los bienes creados. Controla los instintos y nos ayuda a mantener los deseos en los límites de lo que es honesto. Al ejercitarla nos aseguramos de mantener la discreción y no dejarnos arrastrar por la pasión del corazón.

A diferencia de las virtudes, los vicios nos restan fuerzas. Por el contrario las virtudes concentran esas fuerzas y las ponen al servicio del espiritu. Por ejemplo, si cultivo la pereza podré fijarme grandes propósitos en la vida, pero sería incapaz de llevarlos a feliz termino. Mí espiritu seria derrotado por la pereza, por la resistencia de mi cuerpo a moverse.

El ser humano que cultiva la virtud o los valores morales que es lo mismo, experimente libertad de espiritu logrando hacer lo que quiera en la vida. Nada lo detiene. Aquel que no tiene valores morales no es capaz de decidir por si mismo, no tiene control de su propia vida. Alguien o algo decide por él o quizás hace lo que le de la gana. Lamentablemente esto último no es libertad, sino esclavitud del alma y del espíritu. Es una persona llevada hacia donde sopla el viento. Son personas que siempre son guiadas en el mismo sentido. Se inclinan una y otra vez a repetir sus actos negativos. Siempre están atrasando su movimiento. Rara vez realizan un sacrificio sobre humano. Esperan recibir un milagro repitiendo sus mismos actos
contradictorios.

Cuando eramos niños, desde bebé, aprendimos por el ejemplo de nuestros padres y de aquelos que formaban nuestro entorno inmediato: la familia, los amigos, los compañeros de escuela y de trabajo, los maestros, etc. Fuimos impactados por sus paradigmas, creencias y mitos con respecto a las virtudes. Pero nadie puede enseñar aquello de lo que carece. Así que, quien no tiene virtudes o valores morales, no es capaz de influenciar de forma positiva el proceso de crecimiento y las conductas morales, y si hablamos de virtudes, con mayor razón. Una virtud solo se puede enseñar si se le práctica. No es posible abordar esta en materia teórica como si fuera una clase de química, física o matemáticas, a menos que no se halla actuado sobre ella. Iluso es aquel que pretenda semejante acto. Las virtudes y las conductas morales se aprenden por la fuerza de hacerlas, no por la acción de revisarlas.

Las virtudes concentran mis fuerzas dandome la capacidad de orientar mi dirección a donde yo me proponga. Mi fuerza reside en mis virtudes por más debil que sea fisicamente. Puedo guiar mi vida conforme a mis principios, sin ceder a cada momento ante la más pequeña adversidad o ante las contradicciones de mi yo interior. Lo contrario debilita mi carácter y me convierte en un ser humano incapaz de vivir de acuerdo a mis ideales. Son situaciones que me esclavizan llevandome a producir en mi una personalidad mediocre. Me deshumanizan en vez de humanizarme.

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Recomendaciones:

Seguramente recuerda alguna persona que ha dejado huella en su vida; alguien que le enseñó algo o que simplemente lo hizo más feliz. Identifique las virtudes que poseía.

Piense en algunas virtudes e identifique sus lados extremos (exceso y carencia).

Si tuviera que representar, a través de una imagen, las virtudes que considera más importantes, ¿cuáles elegiría y qué imágenes tendrían?

Piense en famosos personajes históricos que destacaron por sus virtudes. Cuáles poseían y qué lograron con ellas?

Puerto Rico
15 de septiembre de 2006

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