Poética Menor, «toda verdad es triple…»

«Cuando la cabeza, el corazón y la acción están falseados, según las proporciones de la mezcla, producirán la venganza, la envidia, la desazón, el aburrimiento y el «no».
Dice «sí» quien piensa, siente y actúa verdaderamente y «verdaderamente» va en dirección única que es triple…»


Nosotros decimos así:

Toda verdad es triple, toda pregunta es triple y toda respuesta es triple.

Debes antes que otra cosa, aprender a preguntar. De otro modo no obtendrás respuesta.
Aprende a preguntar de una sola manera, es decir: triplemente.

La razón verdadera en el corazón falso, produce la hipocresía.
El sentimiento verdadero en la cabeza falsa, produce la estupidez.
La acción verdadera en la cabeza falsa, produce el regreso de la acción y en el corazón falso, la humillación.
Si falsa es la acción y la cabeza verdadera, el vacío irá adelante.
Cuando la cabeza, el corazón y la acción están falseados, según las proporciones de la mezcla, producirán la venganza, la envidia, la desazón, el aburrimiento y el «no».
Dice «sí» quien piensa, siente y actúa verdaderamente y «verdaderamente» va en dirección única que es triple.

Has de saber finalmente que la pregunta es por el individuo en proceso y desde perspectivas diferentes. El individuo es estático, el proceso dinámico y las perspectivas dependen de los intereses de quien pregunta.

Dicho esto, hablemos de los individuos. (2)

Toda forma es triple y se presenta como:
generación – regresión – selección – inestabilidad – desplazamiento o desvío – tendencia – plan – polaridad – energía – vitalidad.

Nada hay que no tenga esas presentaciones y cada una de ellas es un individuo triple.

Ahora bien. Todo ser refleja esos individuos en distinta proporción y eso da a cada cosa su sustancialidad.
Trabajamos con los individuos del siguiente modo:

Trajimos máquinas para medir y producir.

Cuando quisimos dar vida a algo, lo colocamos en el centro.
Por encima pusimos un ámbito mayor que él, por debajo todo los elementos propios de su composición y a sus costados un medio adecuado.
Este medio entraba y salía de nuestro individuo, pero también el individuo estaba conectado con el macrosistema de arriba y el microsistema de abajo.

Por tanto, nuestros individuos (a los que queríamos dotar de vida) eran como triángulos conectados en sus tres vértices con otro sistema.

Mientras el sistema mayor actuaba por influencias o cósmicamente y su función era dar ciclos y ritmos apropiados, el menor lo hacía alquímicamente, siendo su trabajo el de formar y transformar substancias en el interior del triángulo. (3)

En cuanto al medio, colocamos en él (y a los costados de nuestros individuos) cuatro figuras vibratorias distintas que con el correr de los tiempos fueron confundidas con estados materiales, llamándoselas: «oros», «copas», «sables» y «caduceos».

Cada una de las figuras vibratorias poseía cinco momentos y esto nos permitía adecuar las proporciones de vibración del medio. Posteriormente, a los momentos se los recordó en los juegos como: «rey», «reina» «alfil», «caballo» y «torre». (4)

En los diversos juegos, efectivamente, quedaron grabadas nuestras máquinas. Todos ellos surgieron de inadecuados tratamientos de sus partes. Sólo quedó un juego que refleja a todas las máquinas completas. El mismo es una máquina de máquinas. El es el juego completo con el que se pregunta y responde y mediante el cual los individuos, los procesos y las intenciones quedan develados. (5)

Finalmente, usamos tres máquinas iguales para ámbitos desiguales y colocamos en cada uno de ellos al macrosistema, al individuo y su medio y al microsistema.

Las tres máquinas giraban sincronizadamente en un único sentido posible y estaban conectadas entre sí de un único modo posible, pasando elementos de unas a otras.

De modo que esa forma repetida en tres era una y servía para componer y descomponer. Así como otra máquina era también una en su forma y distinta a la anterior, ya que se aplicaba a todo proceso, siendo numerosa la materia de cada proceso y distinta en cada caso.
Las formas de la máquina de composición y de la máquina de proceso eran distintas entre sí, pero estaban conectadas en un punto.

Ese punto fijaba el nivel de trabajo de la totalidad. El nivel manejado desde el punto, respondía a nuestras intenciones. (6) Podíamos gracias a él subir hasta las esferas más grandes y distantes o bajar a los planos más pequeños y por eso también, distantes. Cada paso por un plano más amplio o restringido correspondía a una tríada intencional ascendente o descendente. (7)

Para comprender el estado de cualquier individuo, conviene retener que todo está en proceso y que los individuos mantienen su identidad en los distintos pasos, hasta que a veces logran independizarse de las condiciones de su origen.
Si algún individuo se independiza de esas condiciones a lo largo de su proceso, es porque perdió su identidad y se transformó en otro. A ese fenómeno lo llamados «transmutación». Pero no debe suponerse que todo individuo se libera de las condiciones, siendo que involuciona a veces, que queda fijado a una etapa, o que evoluciona sin perder su identidad… sin transmutarse.

Dicho esto, expliquemos los pasos de la máquina de proceso desde el comienzo a la transmutación con cualquier individuo introducido en ella, comprendiendo que todo individuo estaba en ella y que nada existía afuera.

Era una máquina espiralada que conectaba el pasado con el futuro, habiendo sido cada paso el presente o instante de proceso en que se encontraba cada ser. (8)

A nuestra llegada se comenzó subiendo escalones, de abajo hacia arriba, desde lo burdo a lo perfecto. (9)

Cada escalón fue triple. (10)

En la primera época, llamada de la Condición, todo estuvo preparado para comenzar la Obra. Se creó el ámbito del surgimiento. Este período fue conocido también como del Cordero, por la sumisión a las condiciones creadoras. (11)

En la época de la Fusión, llamada del »Toro Negro», se entregó la llave de la puerta de las tinieblas y allí en el caos surgió el pavo real desde lo más negro hasta el rojo fuego y el blanco brillante en su plumaje. (12)

En la época de la División, la mezcla confusa fue separada. Los hermanos estaban tan estrechamente ligados, que por eso fueron llamados »Gemelos». Se los separó con la espada. De allí brotó su sangre y desde entonces se buscan para unirse nuevamente, y de allí surge el sentimiento conocido como Amor. Ese fue el instante del diluvio de sangre que dió el color rojo a todo lo que tocó y dejó el gusto a sal en las cosas. Allí brotaron las primeras distinciones. (13)

En la época de la Disolución surgieron las definiciones. Fue conocida como época del »Cangrejo»: las garras se opusieron y el caminar se invirtió como se invierte la imagen del espejo. Para lograr esto, dijimos: »Hagamos tres veces la misma cosa». Por eso, las palabras fueron »Tres RES». Aquello logró la diferencia entre la siniestra y la diestra, entre la sensación y la imagen, entre lo femenino y lo masculino. Siempre disolviendo lo que dificultaba el paso. (14)

Allí terminó la gran Cuaterna, porque se sucedieron cuatro épocas, cuatro grandes trabajos. Pero esos trabajos no se hicieron desde lo alto bajando, sino que desde el fondo de las minas trabajamos con la primera materia caótica e informe, hasta producir la definición. Fue pues, la cuaterna de la Alquimia material, aunque en cada paso dominamos tres planos.

Cuando se dice que en el Principio fue tendida una línea divisoria, se dice verdad; pero sabiendo que esta verdad viene de otras anteriores. Sucedió entonces, luego del Principio.

En la época de la Activación produjimos el surgimiento de ámbitos restringidos dentro del gran sistema ya creado. Aquella edad es recordada como la del »León Verde», en la que todo se activó no por el fuego que se produce al frotar las maderas del Sol, sino por nuestro fuego que es como agua, pero que hace fermentar y burbujear y donde surgen los ojos del pescado. Así, secando y lavando nuevamente, fue subiendo el espíritu puro, libre de imágenes. Por cuanto si la esencia del espíritu era gris, nuevamente se la calcinaba en el fuego vulgar hasta lograr la blancura. (15)

En la época de la Circulación, acrecentamos el ámbito que era ya restringido. El León quiso devorar al niño, pero la madre lo ocultó entre sus ropas. No obstante, el niño siempre resurgía resplandeciente sin que el León pudiera destrozarlo. El niño creó el juego de pelota que sube hasta el cielo y que al caer es recuperada hasta volar nuevamente. La pelota fue hecha con plumas de cisne para que volara alto. Así ocurrió el ascenso de la torre y la caída del rayo en ciclo ininterrumpido. (16)

En la época de la Precipitación, se depuró el ámbito. Sobrevino un tiempo de gigantes en que éstos aprendieron a pesar y medir la Tierra y el Firmamento. Tiempo en que aprendieron a lavar el material en cuencos con el agua de lluvia, con la lluvia de estrellas que bajó del cielo, desde un punto en que está clavado un sol de fuego verde. Fue el momento del diluvio de fuego y de la creación del aire por arriba de la Tierra como evaporación de lo consumido. (17)

En la época de la Formación, hicimos al hombre y éste resultó de agregar distintos materiales dándoles unidad, así como se forman las montañas agregando vetas de distintos elementos. Un espíritu en la parte más alta del hombre… hielos que se evaporan en las cumbres. Trabajos de humedad y calidez, en donde los escorpiones toman con sus garras y elevan sobre sí su lanza mortal. (18)

Así terminó la segunda Cuaterna. La cuaterna del aire, del neuma, de la siquis, como un soplo o un aire que sube por ser más liviano.

En la época de la Compenetración, creamos la posibilidad y la opción y con ello la crisis. Hubimos de ser precisos en el blanco. Fue la edad en que el arquero se compenetró con su mujer en un segundo caos, en una segunda noche y oscuridad de los tiempos. Esa época es rememorada también como la entrada del Rey Rojo en el palacio de la Reina Blanca. Todo se produjo al pasar una puerta, al entrar en el recinto en que ambos fueron muertos y disueltos por nuestro fuego luego de su paraíso. Después de la disolución, la pareja no fue expulsada de allí, sino que sirvió de simiente mientras aumentamos el calor de la Naturaleza. (19)

En la época de la Des-con-fusión, encauzamos la fuerza en una sola línea. Como el unicornio penetramos y separamos el segundo caos. Esa separación fue costosa ya que debimos traer desde fuera aquella energía que surge en las tormentas y de la frotación del elektron o ámbar, quedando el nuevo cuerpo muy puro, muy apto para la vida. Aquella fuerza es el plasma del Universo. Notamos la presencia de la vida por la fragancia y la calidez. (20)

En la época de la Conversión, regeneramos y transformamos al Hombre derramando sobre él nuestra agua, nuestro elektron y de ese tercer diluvio de energía resurgió como ave que purificamos debidamente. Nuestra ave surgió de allí y nosotros fuimos recordados como los »aguadores» de la humanidad. (21)

En la ultima época, la de la Proyección, la del pez, sacamos al Hombre de su medio y desapareció todo lo que hasta ese momento había sido. Brotó un Hombre capaz de multiplicar, como un solo árbol multiplica numerosos frutos. Se multiplicó por la Tierra y afuera de ella, poblando el Universo. Así hicimos al Hombre eternamente joven, invulnerable y con capacidad de transformar todo a su contacto. (22)

Allí terminó la tercera Cuaterna, la del Cosmos y de allí salieron los que ahora trabajan en el caos de los mundos inferiores habiendo llegado de mundos lejanos. Pero están aquellos que deben esforzarse en multiplicar las obras y los que como soles multiplican desde su centro, por efecto de la presión hacia el centro. (23)

Poética Menor – H. van Doren

Inscripción N° 39.323 – Santiago – CHILE

L L A M A D A S
(1) Seguramente significa aquí, obra sobre la creación, en tanto proviene de: crear, producir. El adjetivo comparativo »menor» que se agrega, nos da idea de una obra sobre la pequeña creación. Tal vez un escrito sobre operaciones o descripción de métodos. No es ilegítimo pensar en ese orden, que una Poética Mayor trataría sobre principios, leyes y enunciados generales.

(2) La Poética Menor trata sobre el Tarot. Las cartas de Thot o Tarot, han circulado con distintos diseños desde los primeros siglos de nuestra Era. Las que aparecen descritas aquí no son las del Tarot de los Bohemios, ni sus derivadas. En esta Poética, el Tarot aparece como un mazo de 78 cartas de 10 individuos y 12 de proceso. Las 12 de proceso forman un horóscopo. A su vez, las 56 restantes están divididas en cuatro series de 14 cartas cada una. Cada serie se diferencia por un elemento distinto. Así: los oros representan el elemento Tierra; las copas, el elemento agua; los sables, el aire y los bastos o caduceos, el fuego. Por último, cada serie de 14 cartas está dividida en 5 figuras (rey, reina, alfil, caballo y torre) y 9 eneagramas. Estos eneagramas aparecieron en occidente ya en el siglo X y hay descripciones en Filotes. En cuanto a Hermes Thot, supuesto creador del Tarot, no hay indicios que permitan afirmar o negar que se trata del mismo personaje que menciona Platón.

(3) Cada carta de los arcanos mayores (las primeras 22) está dividida en tres partes o planos, siendo la parte superior representativa del plano cósmico; la media, del plano síquico y la baja del plano alquímico. Teniendo esto en cuenta, se sabe que para comprender un individuo (cualquiera de las 10 primeras cartas) es necesario explicarlo por el sistema mayor en que está incluso, por el medio que lo rodea y por los elementos que lo componen. Por ejemplo: si nuestro individuo de estudio fuera el ojo humano, sólo se lo podría comprender por el sistema mayor, es decir: el sistema óptico que incluye ojo, nervio óptico y en alguna medida su localización cerebral correspondiente. Luego, por su sistema menor, o sea, por sus elementos compositivos: iris, retina, cristalino, etc. Además, será necesario comprender el medio en que actúa el ojo: un medio interno de sangre, tejidos, etc. y un medio externo de luz. Las diferencias entre los tres planos, son diferencias de amplitud lógica y de ningún modo están (estos pianos) definidos por objetos, ya que pueden aplicarse a todo objeto.

Ahora bien, los individuos estudiados así, están en estática, pero únicamente se los comprende al ponerlos en dinámica en algún momento de proceso. Esa es la colocación del individuo en el horóscopo (cartas 11 a 22). Si nuestro individuo de estudio es el ojo humano debemos saber en qué momento de proceso se encuentra por cierto no es lo mismo un ojo aún no formado, el ojo del adulto o el ojo de un anciano. La puesta en dinámica tiene especial importancia en casos en que el sujeto se modifica substancialmente con el correr del tiempo.

(4) Al colocar las figuras al lado del individuo ojo por ejemplo, estamos obligados a precisar qué elementos constituyen su medio. En el interno habrá que determinar sangre, tejidos, etc. y además, entradas y salidas de la sangre y otras substancias y hasta gases en su interior si quisiéramos ser precisos. En el externo habrá que fijar la luz en su escala, sabiendo que la frecuencia vibratoria perceptible va desde abajo de los ultravioletas y por encima de los infrarrojos. Esto permite formar una tabla de unidades Amstrong para cada uno de los siete colores que forman la luz blanca y comprender cómo las distintas vibraciones actúan en el fondo de la retina a nivel de conos y bastoncillos, produciendo las reacciones que luego permiten diferenciar intensidades luminosas y colores.

(5) Este pasaje hace alusión al Tarot como »máquina de máquinas» que aparece compuesta por »máquinas menores»: horóscopos, eneagramas, estrellas, cuadrados, triángulos, mandorlas, círculos y »puntos».

(6) El «punto» a que se refiere este pasaje, no es sino la intención o el «interés» que debe fijar el investigador. Tomemos un individuo cualquiera, por ejemplo una lámpara eléctrica de mesa y veamos cómo varían sus sistemas de acuerdo al interés de estudio. Tomando al individuo como artefacto eléctrico, sus sistemas mayor, medio y menor serán: la red eléctrica de la casa -cables, ampolletas, interruptor, etc.-fluido eléctrico de 200 volts 50 c/s. Mientras que considerando el mismo individuo con otro interés, el estético, por ejemplo, los sistemas varían así: conjunto de objetos de la habitación -colores y formas de lámpara- tipo y dirección de la luz que emite. De modo que antes de cualquier estudio, el investigador debe fijar su «punto de vista» o «punto de interés».

(7) Quiere decirse que se debe fijar el nivel o la profundidad del estudio. En el ejemplo del ojo humano, éste aparece como el individuo mismo, pero una vez comprendida su estructura podríamos hacer estudios más específicos, interesándonos ahora por la retina por ejemplo. Si tal sucediera, habría cambiado el individuo a1 «descender» en el estudio. En tal caso, el sistema mayor pasaría a ser ahora el ojo y el menor los elementos que componen la retina, modificándose también el medio. De este modo, se puede «descender» o «ascender» en cualquier estudio concreto, llevando siempre el mismo método.

(8) La máquina de proceso es el horóscopo que sirve casi como regla nemotécnica para recordar los momentos evolutivos por los que pasa todo individuo desde que surge hasta que se transforma. Al transformarse, comienza nuevamente el ciclo horoscópico, repitiendo los mismos pasos, pero a otro nivel, por eso el texto le da forma «espiralada».

(9) Se refiere a la escala de doce peldaños propia de la «vía húmeda» de la Alquimia. En ese sistema operativo se trabaja con azufre y mercurio, en reemplazo de oro y plata con los que se comienza a operar en la «vía seca» y a los que se llama Sol y Luna. Existen alquimistas que afirman haber partido de un solo elemento de naturaleza andrógina, tales como Brand y Johannes Thölde, de Hesse. En la Tabla de Hermes Thot, la operación se realiza por la vía seca. Sus recomendaciones para el proceso completo son harto conocidas, pero vale la pena traerlas aquí:

«Es verdad, sin mentira, cierto y muy variable. Lo que está abajo es como lo que está arriba y lo que esta arriba es como lo que está abajo, para hacer los milagros de una sola cosa. Y así como todas las cosas han sido y son venidas de uno, así todas las cosas son nacidas dentro de esta cosa única por adaptación. El Sol es el padre, la Luna es la madre de todas ellas, el viento la llevó en su vientre, la Tierra es su nodriza, el padre de todo el Thelesma del mundo, está aquí, su fuerza está entera si está convertida en tierra. Tú separarás la Tierra del fuego, lo sutil de lo grosero, dulcemente, con gran trabajo. Sube de la Tierra al Cielo e inmediatamente desciende a la Tierra y recibe la fuerza de las cosas superiores e inferiores. Tú tendrás por este medio toda la gloria del mundo y todas las tinieblas se alejarán de ti. Esta es la fuerza de toda fuerza, porque ella vencerá toda cosa sutil y penetrará toda cosa sólida. Así ha sido creado el mundo. De ello será y saldrán innumerables adaptaciones de las cuales el medio está aquí. Por esto he sido llamado Hermes Trimegisto, poseedor de las tres partes de la filosofía del mundo. Lo que yo he dicho de la operación del Sol está ya realizado y completamente terminado».

(10) Cada carta del horóscopo (11 a 22) como todas las de los arcanos mayores, está dividida en tres partes. En esta serie la parte superior o cósmica indica los pasos de la Meditación Trascendental mediante la cual se supone que el hombre conecta con planos superiores. La parte media, indica los pasos de un oscuro yoga posiblemente de raíces tántricas gracias al cual se supone puede desarrollarse el siquismo. La parte baja marca los pasos alquímicos o de transmutación de las substancias. Sin duda que el ámbito no está limitado al hombre. No obstante, a menudo hay alusiones a él, pero con el fin de ser aplicada a distintos seres o individuos en proceso. En síntesis, podemos decir que la parte alta explica el proceso de la Astrología Esotérica, la media explica la Alta Magia y la baja la Alquimia. Estas tres ciencias se parecen a las supercherías conocidas con los mismos nombres, del modo en que un hombre vivo se parece a una momia.

(11) Condición.
Cósmica: «Aprender a ver».
Siquica: Preparación del Mago y su ámbito para los trabajos.
Alquimia: Preparación de las substancias purificadas, el Azufre y el Mercurio. Preparación del vaso hermético.

(12) Fusión.
Cósmica: «Ver en todas las cosas los sentidos».
Síquica: Matrimonio del Mago y la Sacerdotisa. Obtención de los colores adecuados.
Alquimia: Conjunción y nigredo en Azufre y Mercurio. Luego fuego hasta observar la «cauda pavonis» o la «bandera alquímica» que surge con claridad en sus tres colores: negro, rojo y blanco. Mortificación y calcinación.

(13) División.
Cósmica: «Ver en los sentidos la conciencia».
Síquica: Separación del Mago y la Sacerdotisa. División entre sensaciones e imágenes.
Alquimia: Obtención de la sal roja fija. Trabajos de copelación.

(14) Disolución.
Cósmica: «Ver en la conciencia la memoria».
Síquica: Elevación de las sensaciones hasta el ojo del cuerpo, disolviendo fijaciones.
Alquimia: Repetición de operaciones con la sal roja hasta obtener el «espejo».

(15) Activación.
Cósmica: «Ver en la memoria, la tendencia».
Síquica: Cauce limpio. Activación en la cúspide hasta envanecer el proceso.
Alquimia: Fermentación. Fuego de rueda y baños de ácido. Secado hasta polvo gris. Se calcina hasta polvo blanco.

(16) Circulación.
Cósmica: «Ver en la tendencia el encadenamiento».
Síquica: Suba de sensaciones desde el centro productor (sumando tensiones y sensaciones parásitas), hasta la cúspide.
Alquimia: Destilación y rectificación. Fuego de rueda. Solución sulfonítrica y destilación.

(17) Precipitación.
Cósmica: «Ver en el encadenamiento lo permanente».
Síquica: Sensaciones puras sin imágenes. Fijación.
Alquimia: Secados y lavados sucesivos por «lluvia de estrellas»; lavado por vapor.

(18) Formación.
Cósmica: «Ver lo permanente en uno y en todo».
Síquica: Concentración de las sensaciones de todo el cuerpo en el centro productor y de allí a la cúspide.
Alquimia: Coagulación y sublimación. Mixtura de los metales: hierro, zinc, cobre, en crisol hasta 1.500°. Mezcla sulfonítrica y recuperación por precipitación.

(19) Compenetración.
Cósmica: «Ver la forma permanente en acción».
Síquica: Segundo matrimonio. División entre sensación en la cúspide y tensión en centro productor.
Alquimia: Conjunción, segunda nigredo y disolución. Se seca y mezcla con plata y luego nitro puro.

(20) Des-con-fusión.
Cósmica: «Ver lo que no es movimiento-forma».
Síquica: Separación. Se suelta abajo y quedan sensaciones puras.
Alquimia: Resurrección. Separación por fluido (hoy diríamos electrólisis con ánodo y cátodo de oro y plata). Calor propio y fragancia de la sustancia.

(21) Conversión.
Cósmica: «Ver lo que es y lo que no es como lo mismo».
Síquica: Transformación.
Alquimia: Transmutación. Lavado y purificación con Antimonio.

(22) Proyección.
Cósmica: «Ver en uno y en todo, lo mismo».
Síquica: Proyección. Por tres vías multiplicativas posibles, o crecimiento interno.
Alquimia: Cornucopia. Polvo de Proyección. Obras menores: juvencia, panacea, multiplicación del oro.

(23) Todo el proceso poético está reflejado en una oración Gnóstica que sirve de apoyo para recordar los pasos de la Meditación Trascendental. Dice así:

«Tú que eres la luz de la Gnosis, enséñame a ver tu presencia en lo Uno y lo Todo. Enséñame a ver con el entendimiento por encima de la Tierra y por encima de los ojos humanos. Tú que eres lo permanente, muéstrate a través de mis recuerdos, de mis pasiones, de mi fuerza que no es mía. Tú que eres lo Uno y lo Todo, siempre quieto y activo, muéstrame el misterio de aquello que no está en Ti para comprender por la Gnosis que estás por encima de la luz y también de lo oscuro en unidad eterna».

También en textos como el Apocalipsis de Juan de Patmos, puede seguirse el proceso Poético, aunque los tres planos se confunden frecuentemente.

2 comentarios en “Poética Menor, «toda verdad es triple…»”

  1. > Poética Menor, «toda verdad es triple…»
    Cuando se dice que toda verdad es triple se dice que se dá en composición relación y proceso, que además se compone de elementos precisos, se relaciona con otros elementos del mismo o de otros ámbitos se ajusta a dinámica particular esta en proceso, que se ajusta a leyes de estructura, de concomitancia de ciclo, que nada existe aislado sino relacionado en ámbitos condicionantes, que todo cambio en uno de los elementos de esta estructura generan efectos o impactan de manera concomitantemente a otros elementos de esa estructura, y que además están sujetos a ciclos a ritmos que caracterizan momentos de proceso de diferenciación de complementación o de síntesis que permiten saltos cualitativos. (del siloismo)

  2. > Poética Menor, «toda verdad es triple…»
    mira no se quien sos ,pero si a donde perteneces o mejor dicho a quien ,no proclames verdad si vos sabes que mentis ,por que no le decis a la gente que sos de una secta y que necesitan aderentes ,gente ignorante o muy ingenua para clausurar,no entiendo como pueden hablar de no violencia si crean violencia psicologica en los integrantes de la secta «el movimiento humanista» si crean violencia ficica,moral ,enfermos ,pero van a caer su fin esta cerca pero aqui no la juventud y los niños valen mucho ,y no podemos permitir que enfermos como ustedes ,pobrecitos vengan con palabras del demente de SILO a proclamar mentiras…

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